El planeamiento estratégico ya no es exclusivo de las grandes corporaciones. Las pequeñas y medianas empresas (pymes) también pueden aplicar herramientas prácticas para organizar su crecimiento y mejorar la toma de decisiones. Así lo señala Pablo Montalbetti, decano de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Tecnológica del Perú, quien propone un enfoque simple, pero efectivo para orientar el rumbo empresarial.
Según el especialista, el primer paso es definir prioridades estratégicas. Recomienda establecer cinco líneas clave para los próximos años, compartirlas con todo el equipo y alinear los recursos en función de estos objetivos. Además, destaca la importancia de proyectar resultados, estimando cuánto debería facturar la empresa en un plazo de tres años con metas que sean ambiciosas, pero realistas.
Montalbetti enfatiza que un plan estratégico funcional debe ser sencillo, pero riguroso. Esto implica establecer metas medibles, asignar responsables, definir plazos y considerar las inversiones necesarias. Asimismo, resalta la importancia del monitoreo constante, la capacidad de adaptación frente a cambios del mercado y la evaluación de factores clave como el público objetivo, la diferenciación, los márgenes y los canales de venta.
Finalmente, el decano subraya que la ejecución es determinante para el éxito del planeamiento. Recomienda realizar seguimientos periódicos, involucrar a todo el equipo y mantener cercanía con el cliente. “La clave está en ordenar la ejecución y ajustar la estrategia cuando sea necesario”, afirma, destacando que revisar el plan mensualmente permite afinarlo sin perder el rumbo.











