En una reciente visita a la ciudad heroica de Tacna, Wolfgang Groso Costa, mayor general de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) en situación de retiro y líder del partido Integridad Democrática, presentó sus principales propuestas de cara a la contienda electoral, centrando su discurso en la seguridad nacional, la reforma educativa y la lucha frontal contra la corrupción.
Groso Costa propone un cambio radical en la custodia de delincuentes peligrosos. En lugar de depender exclusivamente de penales como Challapalca en Tacna, su plan de gobierno contempla trasladar a los criminales a instalaciones militares desde el primer día de gestión para «sacarlos de las calles» de manera efectiva.
Asimismo, el líder de Integridad Democrática sostuvo que el país cuenta con recursos suficientes —citando los 95,000 millones de dólares en reservas internacionales— para construir nuevos centros penitenciarios en zonas desérticas, alejadas y en la selva. El objetivo es evitar el hacinamiento y asegurar que el dinero del Estado se ejecute con eficiencia, eliminando los «diezmos» y licitaciones corruptas que asfixian el presupuesto nacional.
El líder de Integridad Democrática fue enfático al referirse a la clase política actual como una «lacra» que ha capturado el sistema. Entre sus medidas más drásticas, propone la cadena perpetua para altos funcionarios y presidentes que cometan actos de corrupción, considerándolo una traición a la patria. Asimismo, en un gesto de empatía con la situación económica del país, Groso manifestó que, de llegar a la presidencia, renunciará a la doble percepción de ingresos, eligiendo solo el sueldo de mandatario y suspendiendo su pensión militar mientras dure su cargo.
Otro pilar de su plan de gobierno es la reforma educativa. Groso Costa propone una reestructuración de la currícula escolar que potencie la investigación, la ciencia y la tecnología, citando el modelo de Singapur como referente para convertir al Perú en una potencia regional,. Además, sostuvo que los docentes deben ser los profesionales mejor pagados para que puedan dedicarse exclusivamente a la formación de las nuevas generaciones sin necesidad de buscar empleos secundarios.
Sobre el financiamiento de su organización, el candidato aseguró que Integridad Democrática se ha construido desde cero, hace cuatro años, mediante aportes propios, rifas y «polladas», evitando compromisos con grupos de poder económico. «No estamos hipotecados, nadie nos está dando plata debajo de la mesa», puntualizó, resaltando que su campaña se basa en el trabajo de territorio y el contacto directo con la ciudadanía,.
Groso concluyó su presentación haciendo un llamado a la unidad de los peruanos, rechazando las divisiones entre derechas e izquierdas, y prometiendo un gobierno con «eficiencia, decencia y valentía» que llegue hasta el último rincón del país.











