Tacna – El efectivo policial César Wilfredo Chipana Mamani, quien fuera sindicado como presunto integrante y cabecilla de una banda criminal, recuperó su libertad tras permanecer siete días bajo detención preliminar en el área de Robos de la Divincri. Su abogado, Alan Richard Jiménez Mendoza, calificó la actuación del Ministerio Público como «irresponsable» y «apresurada» al basar la acusación únicamente en la sindicación de los delincuentes que usaron el nombre del oficial para encubrir su identidad.
Para la liberación de Chipana, la defensa presentó cinco horas de grabaciones de video que sitúan al oficial en la ciudad de Arequipa el pasado 14 de marzo, fecha en la que se perpetró el asalto en Tacna. Según el abogado, el agente se encontraba disfrutando de sus vacaciones y asistió a un matrimonio religioso y civil desde las 11:00 de la mañana hasta las 2:00 de la madrugada del día siguiente.
«Es imposible que haya estado en Arequipa y en Tacna a la vez cometiendo un hecho delictivo», enfatizó Jiménez Mendoza, señalando que la fiscalía no corroboró fehacientemente la ubicación del efectivo antes de solicitar su detención.
Según el abogado, los delincuentes, al descender de un vehículo para el atraco, se identificaron falsamente como «César Chipana», asegurando trabajar en el Escuadrón Verde para amedrentar a las víctimas. Explicó que el Ministerio Público, de manera poco objetiva, extrajo la ficha RENIEC del oficial tras obtener su nombre de la lista de efectivos del Escuadrón Verde y se la mostró a los agraviados. Al ver la fotografía de una persona con el nombre que los delincuentes mencionaron, las víctimas, bajo un contexto de temor y tras haber sido golpeadas, realizaron una identificación errónea en rueda de imágenes.
La defensa también aclaró que en el allanamiento realizado a la vivienda del oficial no se encontró ninguno de los celulares robados ni elementos que lo vinculen con los otros investigados. Los equipos sustraídos fueron hallados en posesión de otro sujeto que, al ser interrogado, no reconoció a Chipana como cómplice ni como vendedor de los equipos.
Actualmente, Chipana enfrenta un proceso administrativo en Inspectoría que le ha impuesto una medida de suspensión preventiva, con el riesgo de pasar al retiro por una infracción calificada como «muy grave».
«Se le ha ocasionado un gravísimo daño psicológico y a su imagen al tildarlo de cabecilla de una organización criminal sin tener elementos de convicción sólidos», concluyó el letrado, quien ahora busca la exclusión definitiva de su patrocinado de la investigación fiscal.
Defensa de policía investigado asegura que es «humanamente imposible» su participación en robo











